El pasado fin de semana en una conferencia de David Bravo sobre copyleft en Alicante organizada por Lacucaalbina sobre propiedad intelectual este tema estuvo más que presente. Las principales reflexiones que hizo son:

  • Las nuevas tecnologías han cambiado la forma en la que se deberían de controlar los “derechos” de propiedad intelectual. En la práctica no ha sido así y se produce un choque entre una legislación obsoleta y una nueva forma de comunicación como es Internet.
  • En estos momentos el paraguas legal que protege a los internautas es que para que la SGAE o similares puedan identificar a los usuarios de P2P, un juez tiene que dictar una orden para que los proveedores de conexión relacionen una IP y el propietario de la misma en una fecha determinada y sólo hace en el caso de procesos criminales. Como  los procesos de propiedad intelectual se denuncian por vía civil, la SGAE no tiene forma de saber qué usuarios deberían ser denunciados.
  • Los artistas tienen que recibir su remuneración, su trabajo vale dinero, pero los derechos de autor que reciben por la venta de CDs/DVDs es ridícula, así que a los que realmente les interesa criminalizar el asunto es a las discográficas.
  • El futuro de las leyes en Europa lo dictan las discográficas, así que de sus peticiones a día de hoy parece que saldrá la legislación del futuro.
  • La industria discográfica calla a los artistas que no están de acuerdo con el precio de los CD, pago del canon, etc. mediante cláusulas en los contratos.
  • Las discográficas se han dado cuenta que donde realmente ganan dinero los artistas es con los conciertos, así que aumentan la presión sobre ellos firmando “full-right contracts”, que son contratos por los que ellos hacen de manager del cantante o grupo llevándose un 20%.
  • El canon es un pago indiscriminado e injusto. Podemos por vía judicial, reclamar su devolución para los casos en los que usemos soportes ópticos o magnéticos para uso particular. Este proceso judicial no implicaría coste ya que no tiene porque haber abogado ni procurador para importes inferiores a 1500€. De todas formas son más reclamaciones simbólicas ya que prácticas porque los importes reclamados suelen ser muy pequeños.

En fin está claro que el tema está y va a continuar “en el candelabro” durante bastante tiempo y que los internautas estamos en el punto de mira mientras una serie de señores quieran vivir a costa de unos derechos obsoletos.

Eso por no hablar de cómo se reparten los euros los señores de la SGAE, pero ese es tema para un futuro post…

P.D. el consuelo que nos queda es que en lugares como estados unidos la polémica aún mayor y el debate también está en la calle.

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