Al hilo de la camapaña estamos oyendo más que de costumbre que los políticos se lanzan a la cara el IPC, como si fuera una tarta arrojadiza. Pero no, es el índice de precios al consumo y ese índice a la broma, broma es el que “se supone” que nos dice cuánto pagamos por las cosas, o mejor dicho cuanto más o menos pagamos por las cosas respecto al mes anterior. Digo que se supone porque dependiendo de cuál es tu perfil de consumidor puede alejarse bastante de la realidad.

Pero primero vamos a lo que vamos: el IPC lo calcula el INE (Instituto Nacional de Estadística) que previamente decide qué articulos van a componer el índice y cuál es su importancia, y pide precios de dichos artículos a los vendedores de esos bienes o servicios. La decisión de qué artículos y su ponderación es lo que el INE llama la base del IPC, y actualmente se está utilizando la base del 2006 y los precios con dicha base son los que venimos teniendo desde enero de 2007, con lo cual el IPC interanual ya está calculado respecto a la misma base y es más fiable que después de que se produzca un cambio, ya que la “cesta de la compra” no es exactamente la misma. Hasta aquí claro, ¿no?.

Pues bien la base 2006 se elabora con precios 220.000 precios de 491 artículos de los que informan 30.000 comercios en 171 localidades españolas, y se agrupan en 12 grupos (ordenados por importancia):

SectorPonderación (%)
Alimentación y bebidas alcohólicas20,28
Transporte15,20
Hoteles, cafés y restaurantes11,87
Vivienda10,26
Vestido y calzado8,81
Ocio y cultura7,50
Menaje6,67
Comunicaciones3,68
Medicina3,04
Bebidas alcohólicas y tabaco2,67
Enseñanza1,47
El resto…8,57

Como nota, decir que a pesar de la bajada de enero, el último IPC oficial interanual publicado es del 4,3%.

Hasta aquí lo oficial, cómo se compone el índice en la teoría, pero luego está mi índice: el ILFM (Indice de Llegada a Final de Mes). Ese es el que de verdad mide si los precios suben o no.

Y, ¿por qué digo que un índice elaborado por unos sesudos investigadores y expertos en estadística no refleja fielmente lo que pasa en la realidad?. Pues muy sencillo, porque aparte de dejar fuera del índice gastos importantes para mucha gente, mide porcentajes y no valores absolutos, es decir: seguro que es importante saber cuánto crecen (o decrecen) de forma comparativa los precios, pero a mí me interesa saber cuántos Euros gasto para llegar a fin mes, y cuánto me costaba eso mismo hace un año.

Me explico:

  • Se deja fuera del IPC el coste de las hipotecas/viviendas: sí, sí, has leído bien. Puede que hubiera un tiempo en el que con costes bajos de las viviendas las hipotecas fueran de “pocos” años, pero hoy en día con un número cada vez mayor de hipotecas a 30 ó 40 años, hay cada vez más gente que va a pasar casi toda su vida laboral pagando una. Creo que un índice elaborado el año pasado debía haber tenido esto en cuenta.
  • Referente a las hipotecas, decir también que cuando hablamos de un IPC de un 4,3%, no es lo mismo ese porcentaje aplicado a una cuota de 400€ que a una cuota de 700€. Es decir, el 4,3% es el mismo, pero si lo aplicamos a una base alta debido al precio de la vivienda, los Euros que gastamos a final de mes debido a la subida se notan y mucho. Para el ejemplo de los 700€, serían unos 30€ más cada mes. Por cierto, ya se que las hipotécas se referencian al Euribor y no al IPC pero el mismo ejemplo se aplica al precio del euro de gasolina, por ejemplo.
  • Ahora habrá gente que argumente que no es cierto que no se incluya la vivienda, que un 10,26% de IPC se debe a gastos en vivienda, pero:
    • Son gastos corrientes o de mantenimiento: agua, calefacción, reformas, muebles, etc. que con respecto al precio de la vivienda son muy pequeños.
    • También dicen que la vivienda tiene un componente de ahorro, lo cual es cierto, pero aunque no es gasto puro si que es un desembolso muy importante que sale de nuestros bolsillos.
    • Como además, a no ser que seas el tío Gilito tienes que pedir una hipoteca la parte de intereses que tienes que pagar, y que seguro que suponen muchas decenas de miles de euros, esas si que son gasto puro, sin discusión.
    • La única consideración que acepto de la gente que defiende que el precio de la vivienda no entre el IPC, es que es una compra que se hace una vez y que por lo tanto su evolución de precios no influye. Pero sigo pensando que el IPC debe medir lo que realmente la gente tiene que gastar para llegar a final de mes, y en esto la vivenda les va a influir durante 20, 30 ó 40 años; aunque la compraran hace mucho tiempo.
    • De acuerdo en que es un gasto que se produce una vez, y no es recurrente, pero también se puede producir una vez (o ninguna ;-) una operación de cirugía estética y está incluida en el IPC. En fin, creo que para la mayoría de la gente no es un dato muy representativo, ¿no?.
  • Hay mucha gente que está de acuerdo con esto y que está intentando materializar un ILFM, como por ejemplo el IPC real .

Supongo de todas formas que en la percepción que tenemos del IPC influirá mucho “la cesta de la compra” y “el amuerzo en el bar”, y no tanto gastos más importantes como la compra de un ordenador, por ejemplo, que se hace muchas menos veces. Aún así, también el IPC ignora las tendencias del consumo, no ya en los productos, que sí se van actualizando con el paso de los años, sino en lo que realmente la gente gastamos. Por ejemplo, supongamos que las tarifas de móvil se han mantenido durante dos años, “su IPC” sería 0%, sin embargo como cada vez utilizamos más el móvil, y además hay muchas familias que cada vez tienen más teléfonos en casa, el gasto mensual en telefonía aumenta, y si no, que se lo digan a las operadoras.

Pues a eso me refiero, que el IPC es un índice que seguro tiene una base teórica bien calculada, pero que creo que no refleja del bien nuestros “gastos mensuales”.

De todas formas, espero que podamos sobrevivir al IPC.

Si quieres saber más:

Actualización noviembre 2008: también puedes leer también este artículo en otro blog en el que escribo, más orientado a economía, que no tenía en el momento de escribir este post.